lunes, 8 de octubre de 2007

La lección de anatomía

NADA MAS

Teniendo rancho y caballo

es mas liviana la pena.

De todo aquello que tuve

solo el recuerdo me queda.

Nada más.

No tengo cuentas con Dios.

Mis cuentas son con los hombres.

Yo rezo en el llano abierto

y me hago león en el monte.

Nada más.

Me gusta mirarlo al hombre

Plantado sobre la tierra

Como una piedra en la cumbre

Como un faro en la ribera

Nada más.

Alguna gente se muere

Para volver a nacer.

Y el que tenga alguna duda

Que se lo pregunte al Che.

Nada más.

Atahualpa Yupanqui.

sábado, 6 de octubre de 2007

Patria


miércoles, 3 de octubre de 2007

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Con el destino


La última vez fue suerte, no creas demasiado
no te regales a apostar..
Seguro quedan hilos, para mover tu ficha
en un tablero sin juzgar..
Te ves en un momento, planeando retirada
de acá.. ¡no se puede saltar!
mirando de reojo, la cosa va mas clara
¡de punta y hacha, así no más!

¡Ay! ¡Que alegría poder ser triste hoy!
Hay mucha risa
que no conoce su dolor...

La viste revolcando, en un jardín de lodo
y no supiste pronunciar..
Por un hostil aceite, quedaste separado
sin chance de poder juntar..
Se llena de esperanza, el más mínimo caos
y eso alimenta tu penar..
Flotando a la deriva, viviendo un solo llanto
gozando no poder ganar..

¡Ay! ¡Que alegría poder ser triste hoy!
Hay mucha risa
que no conoce su dolor...

Todo tiene un final
(y hay que ver como es..)
Sólo queda flamear
ahora
hay que mover.

La Vela Puerca


lunes, 24 de septiembre de 2007

Héroe del silencio

Murio a los 84 años, en su casa, de noche, seguramente dormido.
Considerado el mejor mimo del mundo, cambio tristeza por alegria, saludos arriba.














sábado, 15 de septiembre de 2007

Mito Mana

En la esquina mas oscura del barrio, apenas el sol se oculta, una señorita de lacios pelos negros aparece en la esquina de la plaza, siempre abrigada y con su cartera de cuero negro espera algo que ni ella sabe, inquieta e impaciente mira hacia una esquina y hacia la otra, ve pasar taxis y colectivos sin hacer ni siquiera un ademán, solo espera, quizás ansiando el abrazo cálido que le devuelva el color a su alma. Cerca de sus labios dos lunares ignoran el frío de su pasado manteniendo un dialogo hermético.
Algunos vecinos cuentan la suerte que corrieron algunos muchachos que osaron piropearla o bien invitarla a tomar un café.
Cuentan de Ernesto que una vez pasaba en su bicicleta por el lugar y se tentó a decirle algo al verla tan indefensa y solitaria.
-Solita ??
Solo una mirada de esta jovencita basto para que Ernesto perdiera el control de la bicicleta justo en el instante en que pasaba un colectivo de la línea 342 quemando el asfalto. La bici cayo cerca de un banco de la plaza totalmente destrozada y Ernesto voló tres cuadras hacia la avenida, Ernesto antes de tocar el piso ya estaba muerto.
Otro caso muy recordado es el de Gabi, un muchacho brillante, orgullo de la familia que gerenciaba una agencia de quiniela, estaba a punto de recibirse de contador en tiempo record y con un promedio envidiable, una noche que volvía de la facultad sin querer se la cruzo. Paso frente a ella y cruzaron miradas, no le dijo nada pero quemándola con la vista saco su lengua y la paso en forma sensual por sus propios labios. Ella solo movió la cabeza negándole el destino. El no pudo emitir palabra alguna mas allá de sus intentos varios. Hoy Gabi abandono los estudios y camina por el barrio acosando a las jovencitas, y con frases indescifrables consigue huidas obvias de estas señoritas.
Los encuentros no son pocos, en realidad la escasez de historias se debe al temor de los hombres del barrio que hoy en día cruzan por la plaza con los ojos cerrados intentando esquivar los múltiples obstáculos, según ellos con éxito.
Mito maldito, leyenda desgraciada, realidad triste??? Las hermanas solteronas del conventillo de enfrente envidian con temor tanto poder de rechazo, escondidas tras la cortina auguran un futuro similar a sus presentes densos y grises que tanto hedor consolido en sus cuerpos arrugados como naranja exprimida.




miércoles, 12 de septiembre de 2007

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

- se acaba, pronto desaparecera...
- lo se.
- que hacemos?
- disfrutarlo...

viernes, 7 de septiembre de 2007

Por vos


Central le ganó 1 a 0 a Newell's, un partido disputadísimo. Jugó con diez desde el primer tiempo por la expulsión de Núñez, pero siempre trató de ir a para adelante. Así encontró la diferencia, a los 29 minutos del segundo tiempo, con un penal que convirtió el colombiano Arzuaga. Los de Ischia dejaron el fondo de la tabla y también salieron de la peligrosa zona de Promoción. Sobre el final también recibió la roja Papa, porque insólitamente arrojó un proyectil a la platea. El clásico de Rosario es diferente a todos. Se juega como todo clásico, pero se vive con una intensidad única. Más todavía si los protagonistas no vienen bien y están en zona de Promoción. Más si la continuidad de ambos técnicos está en duda. El clásico de Rosario no se juega, se siente. El primer clasico sin el negro escucho el pitazo del final y el desahogo en todos los cuerpos canallas. Central se quedó con el clásico de Rosario, consiguió su primera victoria en el Apertura, justo ante el rival de siempre y con dos jugadores menos; como visitante, salió de la Promoción y allí lo dejó a Newell's. Impecable.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Perdida en la ciudad

La ciudad no es buen lugar para ella y lo siente así.
Su gente la abruma castigándola con miradas indiferentes, que ella rechaza con un tímido escudo redondo.
Su paisaje compacta varios edificios de tristes silencios, como montañas olvidadas que custodian su paso final.
Camina errática, buscando respuesta a su pregunta cruel, sabe que atravesar todo este delirio ígneo y arremolinado la arroja de lleno a la cercanía de una flor llena de urgencia. Flor de mínimos pétalos, roja de saber y de tallo grueso que esconde en su interior algo reservado solo para ella. Se adueña de una ultima oportunidad y teme quemarla. Lleva el peso de mil ojos en su espalda, se siente observada, sabe que se adueño de otra memoria, por eso huye, huye con desconfianza, con dolor, con angustias, huye segura.
Huye al sol, un sol desplazado de la tela, un sol que con todas sus fuerzas muerde la tela para no desaparecer, un sol que quiere ayudar, un sol que no la abandona, un sol que se va a los gritos.
En su mano mas transparente se tatuó una frase, "mirar atrás", ella impulsivamente observa esa mano y acata. No ve nada, no ve a nadie, se plantea lo útil de la huida, duda sin moderar el paso.
Sus piernas sienten el viaje e intentan frenar, un instante de reposo fugaz le da aire para seguir, en busca de su verdad, de su esencia, de su ser, no se quiere perder , odia la palabra perdida, se quiere hallar, anhela encuentros cromáticos, espera encontrar.

miércoles, 22 de agosto de 2007

TaXi


El taxi, todo amarillo, doblo sin dudar, su conductor rojo apenas se inclino sin despegar sus manos del volante, al cruzar la puerta acelero firme, paso de la cocina al living, de la cerámica a la alfombra.
Una vez en ese territorio mullido de grandes hilos blancos, llevo su esfuerzo a lo máximo posible y no hubo forma de detener su viaje en dirección al balcón, una vez ahí choco de todas las maneras posibles con Elga, una tortuga que habitaba hace un año este balcón cada vez más pequeño para los dos, luego de intentar en vano enfurecerla metió marcha atrás, giro 180 grados y enfrento nuevamente a la alfombra con la idea de llegar a su cuarto sin rozar obstáculo alguno, el paso por la alfombra esta vez costo demasiado, varias veces el taxi permaneció quieto, inmóvil, sin respuesta.
En ese momento recibió una ayuda impensada, patada medida ponía en funcionamiento otra vez a la maquina, lo obligaba a terminar su travesía, con cierta dificultad olvido la alfombra y al esquivar la pata de la silla mecedora fallo el motor, hubo una ruidosa esperanza que enseguida se esfumo.
-Maaaaa!!!! se rompió otra vez.-
Sebastián esta desolado, surcos transparentes y húmedos recorren serpenteantes su cara.
La angustia por el juguete roto lo ha dejado extenuado.
Bosteza. Fuerza el llanto. Exige lagrimas.
- Son las pilas Sebi, dame un segundo y las cambio.- dice su madre al mismo momento que apaga el cigarrillo en una taza de té que no había terminado de tomar.
Su madre revisa la cartera, encuentra y va al auxilio.
Llega con un chupetín en una mano y las pilas en la otra, Sebi corre hasta ella para abrazarla.
Se detiene, su vista empañada no lo deja llegar a destino, refrega con fuerza su cara, se molesta al encontrar su rostro seco.
Su madre no comprende.
-¿Que pasa Sebi?
- Es que me estoy secando las lastimas.