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viernes, 13 de junio de 2008

Osmar (alias Targo)


Osmar, el cantante de tangos caminaba las calles repensando su vida y esto lo traía mal barajado, tenia en su cabeza la idea de acabar con su vida pero se sabia tan cobarde que esto se le dificultaba.
Daba pasos largos y pesados, siguiendo con sus ojos cada uno de ellos, con las manos cruzadas en su espalda y sin levantar la cabeza ni siquiera en las esquinas. Esa noche cantaba con los Desalmados en el club del barrio , seria su primera presentación en vivo ya que las anteriores funciones se ausento por haches o ies, con gran preponderancia de haches.
En una esquina se encontró con los hermanos Robledo, como cada sábado a la noche estos se encontraban limpiando su chevy, una cupé amarilla hepática con el motor recién hecho, en horas saldrían raudos a chocarse con la noche.

- Bepis, como andan?? No vienen al clú??- pregunto Osmar en tono burlón.
- Hoy no amigo, esta noche sale un cumple que estalla!!!- dijo el hermano menor al momento que cerraba el capot del auto.
- Igual nunca vas loco, que onda?? arrugas?? Miedo escénico?? – bromeo el hermano mayor acomodándose los testículos con su mano derecha.
- Ni siquiera llego a tener miedo, ando con unos bolonkis que me comen la cuca, igual hoy es mi noche, quizás la ultima...- dijo Osmar con la mirada perdida en el brillo de las dos llantas izquierdas.
-Ya tiras la toalla Targo? Y... estas viejo ya, los años te pesan no???- aseguró el hermano mayor tirándole un trapo engrasado a la cabeza de su hermano.
- Debut y despedida vejete!!!- grito entre carcajadas el menor amagando y amagando tirarle el trapo al traje impecable del noble cantor.
- Bueno, chau loco, cuídense, no payaseen – finalizó Osmar dibujando una sonrisa con su dedo índice en su adusto rostro.

Tango siguió camino hacia el club pensando en su cercano retiro con música de fondo que saliendo del estéreo de los robledo acompañada a su figura gris.


“Cuidando el limite
salio a divertirse solo,
todo solo, soportó el revés
momento crucial y tierno
encontró el silencio precario
que esta vez lo nubló”

jueves, 8 de noviembre de 2007

Orquesta Típica

A una cuadra de la avenida se encuentra el Club Atlético Estrellas Reas.
Este club tiene la particularidad de no tener socios, muchos vecinos se acercan cuando toca la orquesta de tango, o bien cuando se arma algún picado.
Esta es la única forma de juntar unos mangos en el buffet cuya concesión viaja de mano en mano noche tras noche.
Desalmados se llama la orquesta que formo hace ya tiempo Alberto “Tito” Pezzino, noble guitarrista que supo grabar junto a Rubén Juárez. Tito se encargo de seleccionar uno a uno a sus músicos que se destacaban por haber estado todos a escasos centímetros de la fama.
Estaba Olegario Espinosa que tocaba el bandoneón en forma mediocre, pero que hoy todavía espera que su primo le haga palanca para entrar en la Orquesta de Francisco Canaro que se disolvió hace ya mas de veinte años. Su primo lo quiere demasiado como para darle esa mala noticia, por esto elige hacerlo sufrir en la espera.
En realidad la espera no lo inmuta, lo que a veces lo muestra molesto es una artrosis que hace trastabillar sus dedos cada vez mas seguido.
Vicente Amado es un excelente pianista, pero solo si toca el piano que heredo de su madre, el dice que solo ese piano es capaz de generarle sentimientos tan violentamente sensibles, otros pianos que fueron apareciendo en su vida lo fueron alejando de una segura y exitosa carrera. La diferencia que le generaban los ingresos de shows y gastos de fletes le permitían apenas alquilar una pieza en San José y Venezuela, comer una vez al día y llevarle flores a su madre todos los domingos pasada la tarde.
En segunda guitarra asomaba Norberto Ferreira, este hombre supo tener una carrera fulminante, pero a medida que su fama crecía, también crecía su devoción por la ginebra, su alcoholismo le ocasionaba unas lagunas tan profundas como la de Chascomus, a veces de la nada arrancaba con un vals de forma majestuosa, olvidando por cierto que era el momento en que la orquesta debía interpretar una milonga.
Varias veces pensó en abandonar su carrera, pero la noche y sus amigos se lo impidieron, hoy piensa de manera mas drástica y habla de abandonar esta vida ocasionando risas muchas, lo que termina de acobardarlo en esta nueva empresa, otra que nace frustrada.
La violinista era América Rosales, supo ser una joven de contextura pequeña y de tez muy blanca, poseía unos ojos azules insondables, esto impedía que el publico disfrutara sus melodías exquisitamente interpretadas, pues era imposible no naufragar en su mirada melancólica. Un joven amor había conseguido convertirla en una mujer entera de luz. Ella serena y leal acepto de buena gana opacarse a medida que este amor moría.
Hoy sus ojos siguen repartiendo zozobras.
La voz de esta banda siempre fue una incógnita, los viejos decían que era única, que había nacido para cantar tango, para expresar solo versos de dolor y angustia, los jóvenes festejaban encontrarlo y escuchar atentos sus miles de anécdotas, ya sea compartiendo una grapa en un bar o en la tribuna durante algún picado, realmente era muy querido.
Hombre de Pompeya, conocido solamente como Osmar, jamás falto a un ensayo, y jamás, no se sabe el motivo, se presento en vivo.
¿Miedo escénico o, como decía el,"bolonkis en la cuca"?, todos hasta el día de hoy esperan una respuesta.
Todos los jueves pasadas las 22hs show en vivo de la Orquesta Típica Desalmados.
Entrada: lo que usted mas quiera.
Informes y reservas: nunca son necesarios.
Clases de Tango + Buffet económico. Práctica de tango hasta la medianoche con Orquesta en vivo.




sábado, 15 de septiembre de 2007

Mito Mana

En la esquina mas oscura del barrio, apenas el sol se oculta, una señorita de lacios pelos negros aparece en la esquina de la plaza, siempre abrigada y con su cartera de cuero negro espera algo que ni ella sabe, inquieta e impaciente mira hacia una esquina y hacia la otra, ve pasar taxis y colectivos sin hacer ni siquiera un ademán, solo espera, quizás ansiando el abrazo cálido que le devuelva el color a su alma. Cerca de sus labios dos lunares ignoran el frío de su pasado manteniendo un dialogo hermético.
Algunos vecinos cuentan la suerte que corrieron algunos muchachos que osaron piropearla o bien invitarla a tomar un café.
Cuentan de Ernesto que una vez pasaba en su bicicleta por el lugar y se tentó a decirle algo al verla tan indefensa y solitaria.
-Solita ??
Solo una mirada de esta jovencita basto para que Ernesto perdiera el control de la bicicleta justo en el instante en que pasaba un colectivo de la línea 342 quemando el asfalto. La bici cayo cerca de un banco de la plaza totalmente destrozada y Ernesto voló tres cuadras hacia la avenida, Ernesto antes de tocar el piso ya estaba muerto.
Otro caso muy recordado es el de Gabi, un muchacho brillante, orgullo de la familia que gerenciaba una agencia de quiniela, estaba a punto de recibirse de contador en tiempo record y con un promedio envidiable, una noche que volvía de la facultad sin querer se la cruzo. Paso frente a ella y cruzaron miradas, no le dijo nada pero quemándola con la vista saco su lengua y la paso en forma sensual por sus propios labios. Ella solo movió la cabeza negándole el destino. El no pudo emitir palabra alguna mas allá de sus intentos varios. Hoy Gabi abandono los estudios y camina por el barrio acosando a las jovencitas, y con frases indescifrables consigue huidas obvias de estas señoritas.
Los encuentros no son pocos, en realidad la escasez de historias se debe al temor de los hombres del barrio que hoy en día cruzan por la plaza con los ojos cerrados intentando esquivar los múltiples obstáculos, según ellos con éxito.
Mito maldito, leyenda desgraciada, realidad triste??? Las hermanas solteronas del conventillo de enfrente envidian con temor tanto poder de rechazo, escondidas tras la cortina auguran un futuro similar a sus presentes densos y grises que tanto hedor consolido en sus cuerpos arrugados como naranja exprimida.




jueves, 28 de junio de 2007

El lago

En el centro del barrio se encuentra situada la placita, esta plaza de día se muestra repleta de colores, sonidos y aromas. Pero de noche es otra la historia, los colores se pierden, los sonidos se transforman en ruidos y los aromas se vuelven olores que hacen arder la nariz. De noche la placita es de todos.
En una punta de la plaza esta el lago, este lago es el principal ingreso de dinero de uno de los vecinos.
Roque, al igual que su abuelo hace cien años, hace correr la voz de que la fuente cumple los deseos tan solo con arrojarle una moneda manteniendo los ojos cerrados. Su desvergüenza es tal que consiguió, de boca en boca, crear una tarifa mínima de un peso por deseo. Mucho, para algunas ambiciones.
Cualquiera confunde su destino con la efectividad de este polémico lago de los deseos, al caminar por los bordes del lago encontramos a personas totalmente derrotadas, poseedoras de vergüenzas imborrables, dueños de autenticas palabras negadoras que jamas terminan de retumbar en sus pabellones auditivos.
Hay testimonios que dan cuenta de una persona que noche tras noche se acercaba al lago a robar deseos, escondido tras los bancos que rodean el lago esperaba ansioso a cualquier humano derrumbado y desprevenido, escuchaba, reía, elegía, deseaba, robaba.
Al principio robo los deseos mas comunes, guita, mucha, toda; minas, todas, todas; números de quiniela, todos del 0 al 99; hoy en día se acerca nervioso e impaciente tratando de encontrar a cualquiera que desee algún amor eterno para caerle encima y robarle la ultima esperanza.
En la plaza también hay un mástil, este, solitario y sin bandera, fue testigo de millones de encuentros y desencuentros, muchos creyéndose seguros de sus actos han prometido amor eterno sentados en esas escaleras de mármol gastado por el paso del tiempo, muchos de estos no las han cumplido obligando a sus almas a flamear aferradas a la punta del mástil temerosas de desaparecer.
Los juegos de esta plaza lucen descoloridos y viejos, su arena helada y húmeda albergan a Ruben, un loco para algunos, un borracho para otros, una vergüenza para todos, las únicas palabras que balbucea son la primera estrofa de una canción interminable:
"Anquelicaaaa,
cuando te nombrooo,
me vuelven a la memoriaaa....."
Ruben sufre esta canción, la canta y su voz se pierde junto a un silbido en su pecho.
Jamas recordara como sigue ese verso, jamas recordara por que la canta y lo peor es que jamas recordara lo vivido con Angélica.

jueves, 31 de mayo de 2007

El barrio

Este no es un barrio común.
Aparenta tranquilidad infinita, pero engaña, si fuera tranquilo, su paz molestaria.
De día todo parece normal, pero de noche, no hay forma posible de relajar la mirada.
La noche es el disfraz de muchos desalmados que se saben irrecuperables, perdidos sin un norte cercano, tristes personajes que el barrio comenzo a reunir sin darse cuenta, sombras inquietas buscando un ultimo lugar para morar, un espacio final.
El barrio austero, de a poco, perdio sus ultimos colores. Se sintio olvidado y se dejo ir sin resistencia.
Es uno de estos barrios en que a la noche la oscuridad invade las calles, veredas con pocos focos, agonizantes, solitarios, un lamento por cuadra; calles repletas de esos gatos tristes que maúllan lamentos y algún que otro perro en desgracia, que va..., sin importar donde.
Sus vecinos alimentan sus temores tras la persiana que otra vez oficiara de escudo, lo poco para ver es detonante de desgracias ejemplificadoras.
No lo saben, pero de a uno se van sumando a la fila, ellos no ven las largas colas que hay invadiendo la zona, ondulantes, ordenadas, impacientes y de a dos, esperando su turno para entregar su alma, el ultimo motivo por el cual sufrir.